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Diez años cumple la Competencia Mexicana de Baristas

RECUERDOS, VIVENCIAS Y BALANCE

Arturo Hernández Fujigaki

Este 2011 la Competencia Mexicana de Baristas cumple diez años, llevó a su primer campeón, el jalisciense Pedro Manuel Gómez Orozco, a la ciudad de Boston, en los Estados Unidos a la 4ª. Competencia Mundial de Baristas. Desde entonces, año con año la competencia ha seleccionado a los diversos campeones que han representado a nuestro país en: Trieste, Seattle, Berna, Tokio, Copenhague, Atlanta, Londres, Bogotá y con éste décimo campeón se tendrá en el 2012 nuestra representación en Viena. La competencia ha tenido a los siguientes campeones nacionales: Fabián Sánchez y Aarón Fierros de B.C.N., Salvador Benítez y Alelí Moreno de México D.F., y Pedro Manuel Gómez, Fabricio Sensión y Ricardo Cárdenas de Jalisco.

La idea de traer la competencia a México se inicia con un desayuno en la ciudad de Anaheim, California entre Astor Toyos, un servidor y el equipo que organizaba la competencia mundial y la de Islandia. Esa misma noche, al finalizar la fiesta de bienvenida a las conferencias del SCAA (Specialty Coffee Association of America), firmamos nuestro compromiso con un caballito de tequila al que se incorporó el siempre entusiasta José Cleofas Arreola. El reto era traer ese mismo año a nuestro país la 1ª. Competencia Mexicana de Baristas: escoger a los competidores, buscar el escenario, conseguir a los patrocinadores, preparar a los jueces, aprender y traducir los reglamentos. Una tarea ardua que nos llevó a tres mexicanos a involucrarnos hasta los tuétanos para que nuestra competencia tuviera un nivel internacional. José Arreola, un servidor y varios jueces internacionales fuimos la primera camada de jueces que reciben un entrenamiento formal para llevar a cabo evaluaciones en las competencias mundiales. Así para Boston, nuestro entrenamiento continuó: Astor Toyos estuvo atrás del escenario entendiendo la logística y las necesidades a cubrir, un servidor corredor de tiempos y logística de apoyo en el escenario y José Arreola participando en la conducción del evento.

La primera competencia fue la más difícil de realizar por lo que había que aprender y experimentar, en los Estados Unidos de América apenas se iniciaban éstos eventos y nuestros ojos se enfocaron a Europa. Lo primero era conseguir un escenario idóneo para llevar a cabo la competencia y que mejor que EXPO CAFÉ; llevamos la idea y solicitamos el espacio, nos lo otorgaron más por apoyar nuestro entusiasmo y algo novedoso, que por las explicaciones tan vagas que ofrecimos describiendo el concurso. Lo mismo ocurrió con los primeros patrocinadores, quienes decidieron dar su apoyo en base a la confianza de años de conocernos. La búsqueda de los primeros baristas concursantes fue otra cuesta arriba, había que: convencer, exhortar, educar en las bases del concurso no sólo al competidor sino al dueño de la cafetería; motivar el probarse a sí mismos ante el público y otras barras de café, someterse a ser evaluados por jueces extranjeros y nacionales, al escrutinio de sus propios compañeros. La reunión con los baristas que participaban por primera vez está plagada de anécdotas que vale la pena recordar: todos se habían desarrollado en forma independiente, aprendiendo de aquí y de allá y algunos en forma autodidacta; cada uno tenía su propia definición de "espresso" y "cappuccino". Para todos nosotros no había otro "cappuccino" que el de copa de 10 onzas con mucha espuma espolvoreada con canela y/o cocoa. ¿Cómo se iba a permitir imponer en la competencia de México hacer un "cappuccino italiano" cuando no era igual que el mexicano y estábamos en México? Nadie tenía las tazas del tamaño apropiado para servir espressos y cappuccinos, tampoco entendían la importancia que tenía su grano seleccionado en la competencia o el no quemar la leche al espumarla. Para muchos de ellos fue su primer contacto directo con el arte latté o con un "espresso perfecto" cuando la jueza Sonja Grant dio su único taller previo a la primera competencia. Lo que nunca olvidaré serán las bebidas de especialidad hechas con productos comerciales usados en las cafeterías y servidos en vasos de 16 onzas con un solo espresso.

No quiero dejar de recordar a baristas que forman las primeras camadas de competidores y que ahora son pilares del buen preparado del café en México: Pedro Manuel Gómez, Salvador Benítez, Abril Solís, Alfonso, Enrique Vargas, Axel y Rodrigo Juárez, Ari Fascovich, Carlos Delgado, Viridiana Negrete, Rita Silva, Hortensia Serna, Adriana Hid, Ana García, Fabián Sánchez, Martha Domínguez, Félix López, Aarón Fierros, Nataly Villa, Manuel Díaz, Miguel López, Héctor Bautista, Juan Manuel Gorgonio y Azucena Pedraza.

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